UN RECORRIDO POR VARSOVIA Y CRACOVIA

MI RUTA EN 6 DÍAS

Polonia nunca había llamado especialmente mi atención ya que esperaba encontrarme con un país algo atrasado arquitectónicamente hablando. Pero, ¿cuál fue mi sorpresa? Me encontré con dos ciudades llenas de historia, comida rica, gente amable y precios más asequibles 🙂

En definitiva, ¡un gran descubrimiento!

DÍA 1: DE BARCELONA A VARSOVIA

Volamos a Varsovia un viernes tarde y tras casi tres horas de vuelo, aterrizamos en la ciudad ya de noche.

Teníamos reservado un apartamento para las dos primeras noches así que desde el aeropuerto nos dirigimos hacia el centro en transporte público. Cogimos el autobús 175 y en unos 40 minutos aproximadamente estábamos en el centro donde buscamos un sitio para comer algo antes de ponernos rumbo al apartamento.

Cenamos una hamburguesa y un bocadillo con unas cervezas que nos sentaron de maravilla. Al terminar de cenar, dimos un paseo hasta llegar al apartamento y pudimos dar una primera ojeada a la Varsovia nocturna.

Así había terminado nuestro cortito pero primer día en Varsovia. 

DÍA 2: VARSOVIA

Nos levantamos temprano para tener tiempo a desayunar tranquilamente antes de empezar con el tour gratuito del casco viejo de Varsovia, el cual comenzaba en la Plaza del Castillo, justo debajo de la columna de Segismundo.

Durante el recorrido vimos los lugares más importantes y destacados del casco histórico, como por ejemplo: la Plaza del Mercado, la sirena de Varsovia, la barbacana o el monumento al Alzamiento de Varsovia.

Al acabar el tour fuimos dando un paseo para llegar nuevamente al casco histórico y comimos en Zapiecek, una cadena de restaurantes con platos típicos polacos y a buen precio. Lo mejor fue la limonada 😛 

Cuando terminamos de comer, fuimos al apartamento un momento  ya que mis zapatillas no me estaban resultando especialmente cómodas para caminar tanto rato. Así que una vez cambiadas, estaba lista para recorrer nuevamente la ciudad y… ¡allá fuimos!. Tras pasear por las calles del casco viejo acabamos en la plaza del Mercado, donde está el monumento de la sirena de Varsovia.

Decidimos sentarnos y tomar algo en esa plaza aunque verdaderamente todos los restaurantes de ahí eran demasiado turísticos pero queríamos disfrutar de una cerveza local viendo la vida pasar 🙂 
Y justo cuando ya nos íbamos empezó a chispear y la tormenta no tardó en llegar. Tuvimos que correr para refugiarnos bajo un edificio porque no teníamos paraguas y nuestra intención era cenar en Podwale 25 pero la cola era demasiado larga para esperar bajo la lluvia. Así que cenamos en un sitio que estaba debajo de la barbacana.  

Al acabar de cenar volvimos paseando hacia el apartamento. Estábamos algo cansados y teníamos que llegar a preparar las maletas puesto que al día siguiente madrugábamos para coger un tren dirección Cracovia.

DÍA 3: DE VARSOVIA A CRACOVIA

Nuestro tercer día empezó con un buen madrugón porque nuestro tren a Cracovia salía a las 08:00 de la mañana desde la estación central de trenes de Varsovia. El trayecto dura aproximadamente dos horas y la verdad es que los trenes están muy bien: los asientos son cómodos y tienes bastante espacio para estirar las piernas. Hay un vagón con restaurante donde puedes acercarte en caso de querer picar algo. También pasan con unos carritos ofreciéndote café o agua (gratis). 

Una vez llegados a la estación de trenes de Cracovia buscamos los lockers para guardar las maletas mientras hacíamos turismo en la ciudad. Estaban todos ocupados, pero también disponen de un servicio de custodia de equipajes, es decir, vas a una ventanilla, dejas tu maleta y te dan un papel con un número para cuando vuelvas a recogerlo. El precio que te cargan es por un día y puede variar en función del tamaño de la maleta (S/M/L).

!Ya estábamos listos para recorrer Cracovia sin equipaje!

La primera impresión tras acercarnos al centro fue que la ciudad era mucho más turística (comparada con Varsovia). Las calles estaban llenas de gente, entre turistas y locales y el buen tiempo también acompañaba. Llegamos a la Plaza del Mercado de Cracovia y ¡qué inmensa era! Nunca había estado en una plaza tan grande y de hecho, es la plaza medieval más grande del mundo.

 


Tras haber andado varias horas y perdernos por las calles, nos fuimos a comer a un sitio que tenía muy buenas opiniones en internet y resultó ser baratísimo: la comida estaba muy rica y probamos varios platos por menos de 10€ dos personas. Teníamos que estar listos para empezar el tour gratuito por el casco antiguo de Cracovia a las 16:00. Fuimos a buscar las maletas a la estación de tren y cogimos un taxi para llegar más rápido al apartamento y poder regresar a tiempo para el tour. 

El recorrido duró unas dos horas y media y también vimos lo más destacado e imprescindible del centro. Fuimos al Castillo de Wawel, la barbacana, el Collegium Maius, la Plaza del Mercado, etc. 

A las 20:30 nos apuntamos a otro tour, «Cracovia Macabra», y en el recorrido fuimos testigos del lado más oscuro de algunos personajes y de los sucesos más trágicos de la ciudad. 

Aquí puedes encontrar una lista de restaurantes locales donde comer en tu visita a Cracovia. Baratos y con platos típicos polacos. 

DÍA 4: AUSCHWITZ

Nuestro cuarto día estaba planeado desde varias semanas atrás: Auschwitz. Es una visita imprescindible si estás en Cracovia y tienes al menos dos o tres días en la ciudad. Auschwitz está a una hora y media aproximadamente desde la estación de autobuses de Cracovia.

Nosotros fuimos en unas mini vans que tardaban más o menos lo mismo y que nos dejaban justo fuera de la zona de estacionamiento de Auschwitz. Teníamos una reserva para el tour en español a las 11:20 y llegamos justitos a la hora. Cualquier descripción posible que pueda hacer sobre esta visita se queda corta. Una mezcla de sentimientos te invaden cuando eres capaz de asimilar todo lo que pasó en ese lugar hace menos de 80 años y como miles de personas inocentes sufrieron de esa forma.

La visita duró casi tres horas y vimos los dos campos: Auschwitz I y Birkenau (también conocido como Auschwitz II).

 Una vez terminada la visita, nos sentamos en el césped y nos comimos los bocadillos que habíamos llevado para hacer un poco de tiempo hasta que pasase el autobús de vuelta.

¿Planeas una visita a Auschwitz? Encuentra aquí toda la información útil para tu visita

A la vuelta aprovechamos para visitar nuevamente la ciudad y hacer fotos. Además Rober tenía una sorpresa para mi: había reservado un spa con una hora de masaje así que no hubo mejor forma de acabar el día quitándonos todo el cansancio acumulado 🙂

Pero aún teníamos tiempo para la cena a pesar de que era algo tarde. Nos habían recomendado varios lugares y decidimos ir a por unas salchichas a la brasa en un puesto callejero. Estaban deliciosas y la prueba es que ni siquiera dio tiempo a hacer una foto.  El sitio se llama Kielbaski pod hala targowa y está en Hala Targowa y es como un mercadillo donde hay diferentes puestos, solo tenéis que localizar el puesto y pedirla directamente, ¡recién hecha! 😛

DÍA 5: CRACOVIA Y MINAS DE SAL

Nuestro quinto día en Polonia y tercero en Cracovia también tenía una visita fija: las minas de sal de Wieliczka. Es imprescindible hacer una reserva previa para realizar el tour. Recuerda que tienes que ser puntual porque si no el grupo se va y ya no hay posibilidad de unirse puesto que hay que bajar bajo tierra. Os lo digo por experiencia: nuestro tour en español se fue sin nosotros y no hubo posibilidad de alcanzarlos. Por suerte nos dieron la opción de cambiar de tour sin ningún coste extra pero tuvo que ser en inglés ya que para la siguiente visita en español quedaban varias horas (hay dos tours diarios en español, a diferencia de inglés que son cada media hora aproximadamente). 

Las minas de sal son curiosas y totalmente distintas a lo que había visto con anterioridad. Hay que bajar 378 escalones hasta llegar al primer nivel de las minas y más o menos a la mitad del recorrido se hace un descanso de unos 10 minutos donde se puede ir al baño. También hay un restaurante para picar alguna cosa así como para disponer de conexión a internet.

La visita acaba justo en el segundo nivel (hay un tercero) al cual se puede acceder por libre. En el caso de querer regresar a la superficie, tan solo hay que dirigirse a los ascensores que tardan practicamente nada en llevaros arriba.

Después fuimos a tomar un helado a la supuesta mejor heladería de Cracovia. El helado estaba muy bueno pero no como para considerarlo “el mejor” en mi opinión.  Aprovechamos para dar un paseo por el barrio judío y lo cierto es que era muy bonito. Había infinidad de opciones en cuanto a restaurantes y se notaba que la zona se estaba poniendo de moda. Es un barrio alternativo con toques bohemios. 

La última noche en Cracovia fue para pasear nuevamente por sus calles disfrutando de un kebab. Al acabar de cenar fuimos a tomarnos unas cervezas tranquilamente a un local artesano. Así terminaban nuestros días en Cracovia. 

DÍA 6: VARSOVIA

Nuestro último día en Polonia comenzaba temprano, cogiendo un tren dirección Varsovia antes de las 08.00 de la mañana. Este último día fue para aprovechar de ver lo que quedó pendiente en los primeros días.  Pero antes que nada, nos merecíamos un buen desayuno y !así fue! 😛

Después visitamos el símbolo posiblemente más famoso del comunismo, el edificio Varsovia: actualmente Palacio de la Cultura y la Ciencia. Dentro se pueden encontrar diversas exposiciones (las cuales son de pago) y si quieres disfrutar de unas bonitas vistas, debes pagar 5€ y coger el ascensor.

Uno de los lugares que más me gustó de Varsovia fue la Biblioteca Municipal: un sitio con mucho encanto y estilo propio. Lo mejor es su jardín en la terraza, el espacio perfecto para cuando quieres salir a tomar un descanso del estudio y disfrutar de la tranquilidad. Está un poco alejado del centro pero merece la pena ir a conocerla. 

Después nos unimos a otro tour gratuito, Varsovia Comunista. Durante el recorrido pudimos ver edificios característicos del comunismo y también nos explicaron acerca de cómo se vivió aquella época. La chica que nos hizo el tour era local y vivió parte del comunismo cuando era pequeña. Nos enseñó algunas fotos reales de las cartillas de racionamiento que tenían en aquel entonces para los alimentos y de las largas colas que tenían que hacer para conseguir algo de comida. 

Tengo que decir que este día ya estábamos muy cansados y tantas horas de caminata de todos los días previos empezaban a pesar. Tras acabar el tour fuimos a comer a un restaurante bastante conocido y con mucha variedad: Podwale 25.

Al terminar de comer y ya algo más descansados, fuimos a la estación de tren donde habíamos guardado las maletas y nos pusimos rumbo al aeropuerto. Ya era de volver a casa y Barcelona nos estaba esperando. 

Habían sido unos días maravillosos y que equivocada estaba con Polonia. Sin duda es una tierra que merece ser visitada con tiempo para poder adentrarte en toda su historia y disfrutar de todo lo que te ofrece. 

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